Tips para una cocina más ecológica

24/04/2021

Tips para una cocina más ecológica

Sumando hábitos para una vida más sustentable

Si eres de las/los que les preocupa la salud de nuestro planeta y quieres comenzar aportar tu granito de arena para cuidarlo, te dejamos por aquí pequeños hábitos y tips para que te sumes al team de los que transformamos nuestras cocinas, casas y vidas en entornos más sustentables y amigables con el medio ambiente. 😉

1. ¡Cuida el agua!

Primero lo primero ¡El agua! lo más preciado que tenemos. Algo tan pequeño como abrir el grifo solo cuando sea necesario y tener un recipiente debajo que vaya acumulando el agua caída que puedas usar luego para lavar la loza o regar las plantitas (si no es agua sucia), es excelente hábito.

Utilizar atomizadores para grifos ayuda mucho a reducir la cantidad de agua que usamos.

Tener un filtro de agua, te ayudará no solo ahorrarte dinero en bidones de agua, sino que además disminuye la contaminación causada por el plástico de los mismos y también de los gases emitidos por los camiones de reparto.

2. ¡Dile adiós al plástico!

Todo lo que puedas porfa!

Podrías empezar por los recipientes, utensilios y/o cualquier elemento que veas en tu cocina de plástico que puedas reemplazar, prefiere materiales como el vidrio, bambú, arcilla, cerámica, u aluminio, los cuales son menos contaminantes y de mayor facilidad de reciclaje.

Además de lo ambiental, importantísimo a tomar en cuenta con los plásticos, es la salud; estos en su mayoría al estar expuestos a altas temperaturas pueden desprender partículas tóxicas a tu comida que posteriormente se van acentuando en tu cuerpo sin que te des cuenta.

3. ¡Menos servilletas porfis!

Aunque las servilletas o toallas de papel pueden parecernos más prácticos, más higiénicos, y hasta más amigables con el medio ambiente por ser altamente biodegradables, la verdad es que al ser de un solo uso conllevan a un gasto masivo de papel.

Sumado a eso, tanto las que han sido fabricadas con fibra virgen, de árboles recién talados, como las que son recicladas contienen plásticos como polipropileno o polietileno que finalmente son lo que dan a las servilletas sus características únicas, el problema de esto, es que esa naturaleza dificulta su compostaje.

Ideal sería que pudieras reducir su uso al mínimo, utilizando toallas de tela, que solo necesitas unas pocas y puedes lavar y reutilizar durante muchísimo tiempo.

4. ¡Energía! Ahorrar es el lema

Bien sea que usando cocina a gas o eléctrica, la energía que gastamos al cocinar es más de la que te imaginas; la buena noticias es que una buena parte de ese consumo energético lo podemos reducir con pequeños ajustes al momento de cocinar.

Lo principal es cocinar con ollas y sartenes lo más ajustado posible en tamaño a lo que vas a preparar, eso sin duda te hará consumir menos recursos que si usas de mayor tamaño.

Otro dato súper importante es aplicar cualquier técnica que te ayude a cocinar en menor tiempo, bien puede ser usar tapas para concentrar el calor, usar ollas de presión, utensilios especializados según tipo de cocina (gas o eléctrica).

Por último, pero no menos importante, puedes tratar de incorporar más recetas de comidas frías a tu alimentación, como ensaladas de todo tipo, pastas frías, etc. Que además suman en tus hábitos saludables.

5. ¡Nueva vida al aceite!

El aceite yéndose por el desagüe, definitivamente tiene que ser cosa del pasado.

Sin que nos demos cuenta, esta mala práctica tiene un enorme impacto en nuestro medioambiente,  porque además que es sumamente contaminante para el agua, dificultando la capacidad de reutilización de la misma, también trae consigo obstrucciones en tuberías y alcantarillados por las grasas y que podrían además transformarse en futuras plagas.

Se estima que cada litro de aceite usado, puede contaminar hasta mil litros de agua.

¿Lo ideal para evitar todo esto? Ir depositando el aceite que hayas usado y que quieras botar en botellas de vidrio que posteriormente puedas acercar a puntos de reciclaje. No solo estarás salvando el agua, sino reduciendo energías para purificar la misma y lo mejor estarás dandole una nueva vida a este aceite, porque una vez reciclado, puede volver a usarse para fabricar biocombustibles, pinturas, barnices, etc. Vale la pena ¿no?

6. ¡Finalmente, lo más importante: A por las 3R!

Reduce, recicla, reutiliza.

La forma más de llegar a esto es consumiendo solo aquello que necesitas, y tratando de hacer compras conscientes, esto quizás al principio parece un poco abrumador, pero verás como poco a poco los vas haciendo de maneras más natural y sabrás identificar que tipo de productos preferir versus otros.

Separa los desechos según sus tipos y deposita cada uno en su lugar, si no tienes punto de reciclaje cercano, actualmente hay muchas apps que te ayudan buscando tus desechos para llevarlos a reciclar y son gratuitas. Aprovéchalas!

Finalmente, utiliza de nuevo todo lo que puedas volver a usar y tantas veces puedas hacerlo. Prefiere soluciones con cosas que ya tienes, antes de comprar nuevas. 😉

Veronica Isabel