27/11/2021

Tips para aplicar el reciclaje en la cocina por un mundo ecoamigable

¿Te preocupa nuestro planeta? Aquí te decimos cómo cuidarlo desde el corazón del hogar ¡La cocina!

Los cambios positivos comienzan con la suma de pequeñas acciones llenas de amor, conciencia y constancia. Conoce estos tips y conviértelos en hábitos para que seas parte de los que transformamos nuestras cocinas, casas y vidas en entornos más sustentables y amigables con el medio ambiente.

Un componente esencial cuando se trata de reciclaje en la cocina es la higiene. Siempre manteniendo los alimentos separados de los residuos para evitar cualquier tipo de contaminación cruzada. 

El reciclaje en la cocina, además de disminuir el impacto sobre el medio ambiente, ayuda a generar menos desperdicios; lo que reduce la cantidad de residuos sólidos que llegan a los lugares de deposición final.

A continuación, te dejamos algunos tips que podrás convertir en hábitos para implementar en tu cocina 

Cuidar cada gota de agua

¡El agua! lo más preciado que tenemos. Algo tan pequeño como abrir el grifo solo cuando sea necesario y tener un recipiente debajo que vaya acumulando el agua caída que puedas usar luego para lavar la loza o regar las plantitas (si no es agua sucia). Además, utilizar atomizadores para grifos ayuda mucho a reducir la cantidad de agua que usamos diariamente.

Tener un filtro de agua, te ayudará no solo ahorrarte dinero en bidones de agua, sino que además disminuye la contaminación causada por el plástico de los mismos y también de los gases emitidos por los camiones de reparto.

Es momento de despedirnos del plástico

¡No te imaginas cuanto te lo agradecerá el medio ambiente! 

Empezar por los recipientes, utensilios y/o cualquier elemento que veas en tu cocina de plástico que puedas reemplazar, puedes sustituirlos por materiales como el vidrio, bambú, arcilla, cerámica, u aluminio. Son menos contaminantes y de mayor facilidad de reciclaje.

Además de lo ambiental, importantísimo a tomar en cuenta con los plásticos, es la salud; estos en su mayoría al estar expuestos a altas temperaturas pueden desprender partículas tóxicas a tu comida que posteriormente se van acentuando en tu cuerpo sin que te des cuenta. 

Menos servilletas, más árboles

Aunque las servilletas o toallas de papel pueden parecernos más prácticos, más higiénicos, y hasta más amigables con el medio ambiente por ser altamente biodegradables, la verdad es que al ser de un solo uso conllevan a un gasto masivo de papel.

Sumado a eso, tanto las que han sido fabricadas con fibra virgen, de árboles recién talados, como las que son recicladas contienen plásticos como polipropileno o polietileno que finalmente son lo que dan a las servilletas sus características únicas, el problema de esto, es que esa naturaleza dificulta su compostaje.

Puedes reducir su uso al mínimo, utilizando toallas de tela, que solo necesitas unas pocas y puedes lavar y reutilizar durante muchísimo tiempo.

¡La energía! Ahórrala todo lo que puedas

Bien sea que usando cocina a gas o eléctrica, la energía que gastamos al cocinar es más de la que te imaginas; la buena noticias es que una buena parte de ese consumo energético lo podemos reducir con pequeños ajustes al momento de cocinar.

Otro dato súper importante es aplicar cualquier técnica que te ayude a cocinar en menor tiempo, bien puede ser usar tapas para concentrar el calor, usar ollas de presión, utensilios especializados según tipo de cocina (gas o eléctrica).

Por último, pero no menos importante, puedes tratar de incorporar más recetas de comidas frías a tu alimentación, como ensaladas de todo tipo, pastas frías, etc. Que además suman en tus hábitos saludables.

¡Nueva vida al aceite!

El aceite yéndose por el desagüe, definitivamente tiene que ser cosa del pasado.

Sin que nos demos cuenta, esta mala práctica tiene un enorme impacto en nuestro medioambiente,  porque además que es sumamente contaminante para el agua, dificultando la capacidad de reutilización de la misma, también trae consigo obstrucciones en tuberías y alcantarillados por las grasas y que podrían además transformarse en futuras plagas.

¿Lo ideal para evitar todo esto? Ir depositando el aceite que hayas usado y que quieras botar en botellas de vidrio que posteriormente puedas acercar a puntos de reciclaje. No solo estarás salvando el agua, sino reduciendo energías para purificar la misma y lo mejor estarás dando una nueva vida a este aceite, porque una vez reciclado, puede volver a usarse para fabricar biocombustibles, pinturas, barnices, etc. Vale la pena ¿no?

Reduce, recicla, reutiliza

La forma de lograr esto es consumiendo solo aquello que necesitas, y tratando de hacer compras conscientes, esto quizás al principio parece un poco abrumador, pero verás cómo poco a poco los vas haciendo de maneras más natural y sabrás identificar qué tipo de productos preferir.

Separa los desechos según sus tipos y deposita cada uno en su lugar, si no tienes punto de reciclaje cercano, actualmente hay muchas apps que te ayudan buscando lugares para depositar los desechos y son gratuitas. Aprovéchalas!

Finalmente, utiliza de nuevo todo lo que puedas volver a usar y tantas veces puedas hacerlo. Escoge soluciones con cosas que ya tienes, antes de comprar nuevas y no olvides todo lo que aportas al planeta con estas pequeñas acciones, aquí te dejamos algunos datos.

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